La mitad de los fracasos que experimenta la gente se debe al temor al rechazo.
Muy pocas personas pueden soportar el rechazo constante, el ser humano por esencia necesita ser aceptado, por lo mismo también hay muchas personas que no pueden suportar ni siquiera un rechazo ocasional.
Supongamos que tú eres un deportista profesional en busca de auspiciadores, vas donde la primera empresa de raquetas (en caso de que hayas imaginado ser tenista), entras a hablar con el gerente y le dices "Hola, buenas tardes, ¿usted no está dispuesto a auspiciarme con raquetas cierto?". Es distinto a que si entras y dices "Soy Nelson Gutiérrez, jugador de Tenis; me gustaría ayudarlo a vender más raquetas, le ofrezco algo mas valioso en cuanto a tiempo que vender éstas de almacén en almacén, podría vender raquetas a cientos de miles de personas en el mismo tiempo que tarda un vendedor vendiendo una sola, y luego le explico lo de la promoción con el auspicio.
¿Cuál es la diferencia entre la primera actitud y la segunda?
En la primera se aprecia claramente un temor al rechazo, por lo que la persona está buscando el No inconscientemente para no tener que llevarlo de sorpresa.
En cambio la segunda persona va y enfrenta directamente ese temor y de esa forma tiene muchas más posibilidades de conseguir su objetivo.
Por lo tanto claramente el temor al rechazo afecta directamente a lo queremos lograr.
Cuando eramos pequeños nuestros papás nos decían "No hables con extraños", "Aléjate de personas raras". El problema es que cuando uno es chico, no sabe cuando una persona es "rara", por lo tanto todo el mundo pareciera ser raro.
Volviendo al tema de los vendedores, imagina que nunca estos pudieran ser rechazados...
¿Que pasaría?...
Ganarían apenas la mitad de las comisiones. Claro por que nadie tendría ese temor a ser rechazados entonces sería tan fácil vender que todos lo harían. Lo importante es que este temor se puede superar.
Voy a hacer 3 sugerencias para enfrentar este temor asesino de productividad y eficiencia.
1) Trata de cerrar al menos una ventana con un cliente en perspectiva todos los días de la otra semana (Cuando digo cerrar una ventana me refiero a decirle cosas como "Pedro, ¿te parece bien esta idea cierto?", "Nancy, ¿ponemos manos a la obra entonces?") Si le temes al rechazo te costará mucho.
2) Preséntate a un desconocido por lo menos todos los días de la semana. Hay personas que les desagrada profundamente realizar esta actividad, no porque solo sea una molestia, sino que por el miedo a que no podamos despertar ningún interés.
3) Trata de negociar algo considerabas que no era negociable... Todo es negociable
Una vez quería viajar de Concepción a Angol en un bus de una empresa, salía en dos horas más pero iba por un camino mas grato. Solamente por intentar fui a la empresa que era su competencia directa y le dije a la persona que estaba ahí "Tengo la opción de tomar un bus de aquella empresa, pero si usted me deja ir en ese bus especial por el mismo precio (era un bus de lujo), lo compro inmediatamente. Tuve suerte aquella vez de hablar con la persona indicada. El jefe me respondió "Normalmente no hacemos esto, pero el bus no está lleno hoy".
Como moraleja:
HASTA LAS COSAS QUE PARECEN IMPOSIBLE NEGOCIAR, SON NEGOCIABLES.

1 comentarios:
Bueno, no estoy muy de acuerdo con la idea de que todo sea negociable, creo que si llevamos al extremo tal pensamiento sólo podremos convertirnos en personas que simplemente se relacionan para obtener algo a cambio (para negociar) . Ciertamente hay cosas que podemos negociar, podemos negociar la fecha del pago a los proveedores y podemos negociar con el sindicato. Pero siempre debe existir un limite claro y debemos entender, como seres humanos, que tratamos con personas y que la dignidad de los trabajadores o la de los acreedores no es negociable: Pagar a tiempo y respetar.
Eso es lo que creo: No todo es negociable.
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